viernes, 18 de mayo de 2012

Nidos tróficos y aglomeraciones defensivas en Tapinoma nigerrimum

Trophic nests and defensive clumps in Tapinoma nigerrimum 

Comentaba en entradas anteriores que Tapinoma nigerrimum es una hormiga especial en muchos sentidos: pequeña y negra, polimórfica y policálica, nómada y expansiva, establece una intrincada red de senderos y nidos a medida que avanza sobre extensas áreas. Uno de los problemas a solventar, en cuanto a logística y abastecimiento de sus pobladísimas colonias, es la distancia enorme que puede haber entre los múltiples nidos que va abriendo en su avance. 
Una interesante adaptación, en este sentido, es lo que denomino nidos tróficos. Se trata de aquellos nidos que abren junto a las fuentes de alimentos recién descubiertas, por ejemplo al pie de los árboles que visitan asiduamente para succionar las excreciones de los áfidos. Igual sucede cuando las obreras exploradoras localizan grandes presas que no pueden transportar, como lombrices gruesas. Tras segregar pistas de reclutamiento en dirección a uno de los nidos o  al sendero principal, la nueva rama bifurcada llevará hacia la presa a un amplio contingente de hormigas que, lentamente, cavarán un nido allí mismo.

Un caso curioso, que muestro en la siguiente fotografía, es el de un caramelo aplastado bajo el que establecieron, tras varios días, un pequeño hormiguero. De esta manera, abriendo nidos nuevos junto a las sucesivas fuentes de alimentos que van encontrando, las obreras de Tapinoma nigerrimum aseguran el acceso a las mismas y minimizan los riesgos y el gasto energético que suponen los largos desplazamientos. 

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Otra notable adaptación de Tapinoma nigerrimum, en relación con sus múltiples nidos, es lo que llamo aglomeración defensiva. En las frescas y soleadas mañanas de abril y mayo pueden verse, casi tapando por completo la entrada de muchos de sus hormigueros, a decenas de obreras apiladas, ancladas e inmóviles en los bordes de las respectivas bocas. Al disturbarlas con un palito, se observan debajo de ellas larvas y pupas. Todo parece indicar que los inmaduros han sido llevados por las obreras a la superficie para exponerlos a la calidez de los primeros rayos solares. Por tanto, son aglomeraciones defensivas muy vinculadas a la termorregulación de las larvas y las pupas. Cuando aumenta la temperatura, y sobre en las tardes calurosas, estas aglomeraciones tienden a desaparecer y los inmaduros son llevados al interior de los nidos. 


En este video puede apreciarse en vivo el comportamiento de aglomeración defensiva de Tapinoma nigerrimum

2 comentarios:

  1. Sorprendente.
    Me pregunto cómo calcularán si es conveniente realizar un nido trófico o no. Un humano tendría que valorar con precisión al menos dos magnitudes: cálculo de distancia, e interés de la fuente de alimentación.
    Pienso que también sería interesante saber si esos nidos tróficos tienen reina o no.

    Yo creo que las Tapinomas se pueden permitir esas aglomeraciones defensivas porque son hormigas especialmente agresivas (probad a poner la mano en un nido de "tapis"). Otras especies se tienen que contentar seguramente con poner las larvas bajo las piedras.

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  2. Desde luego que las hormigas en general conocen bien la distancia a la que se encuentran del nido (experimento de desplazamiento) y perciben el tamaño e interés de la presa de cara al inminente reclutamiento. Tu pregunta es muy interesante, y no sólo con respecto a los nidos tróficos, sino para la multitud de nidos que van abriendo las Tapinoma en su avance. Estos nidos parecen a veces como de urgencia, quizá poco estructurados en su interior, muchas veces con la tierra sacada sin formar domos o conos. Es posible que trasladen a ellos inmaduros y que carezcan, al menos temporalmente, de reinas. Las aglomeraciones a la entrada de los hormigueros deben responder a este singular diseño de nidos múltiples en continua formación y alejados unos de otros.

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